lunes, 11 de junio de 2007

El Café


Tomándome un grato café con un buen amigo veo aparecer tras de mí a tres chicas, una chica delgada y las otras dos con algunos problemas de sobrepeso, me fijé instantáneamente de que no superaban acaso los 15 años, se sentaron a nuestra vera y pidieron tres cubatas (me sorprendió dada la temprana hora de la tarde), más tarde empezaron a sacar cigarrillos de sus bolsos llenos de chucherías, y pude, entre el ambiente lleno de gente expentante con la Formula 1, escuchar de ellas murmullos de chicos guapos, de horas de clases perdidas, de profesores gilipollas y de papás estúpidos...


En aquel momento, y viendo que una de esas chiquillas se disponía a comprar más tabaco, pensé en levantarme, acercarme a ellas y apagar esos cigarros tan mal sujetados por manos inocentes sobre sus respectivas frentes, pero, ¿qué pasará conmigo?, ¿me castigarán por enseñar a ser verdaderas personas a esas chicas, o por salvar sus vidas de un posible cáncer?

No tardarían en humillarme, en torturarme...

Viendo la degeneración de la vida en cualquier lugar la lección magistral en estos tiempos es una blasfemia.

8 comentarios:

Adriàpolis dijo...

Hola
Y porqué no les comentaste que tuvieran en consideración sus propios comentarios y estilo de vida?

Gente estúpida la hay (con 15 años y más) pero o les llamamos la atención aunque después recibas comentarios un tanto desagradable o sino no se cambia. Si nos callamos, la vida sigue y si hablamos tb pero si al cabo del día a aquellas mozas les hubieran llamado la atrención 5 ó 6 veces y así durante una semana se lo plantearían ... ¿o no?

En fin, estamos en contacto, me guta tu blog

Cripto dijo...

"Y porqué no les comentaste que tuvieran en consideración sus propios comentarios y estilo de vida?"

Eso es aun más imprudente.

J.Álvarez dijo...

Me kedo con la frase final: "en cualquier lugar la lección magistral en estos tiempos es una blasfemia." Jeeeje...!
Por mi parte informo a quien pueda interesarle que hablo de mis problemas de salud (que aun se alargan pero trato de llevar lo mejor posible) en mi web, en un penúltimo post titulado: Pesares, gratitudes y alegrías.
Un saludo, y hasta pronto!

PD: siento la ausencia de estos días de atrás, pero he estado alejado del ciberespacio al encontrarme verdaderamente mal.

Clares dijo...

Yo no les diría nada. Tendrán padres, aunque sean gilipollas, como ellas decían. Por otra parte, ¿cómo les servían alcohol y les permitían comprar cigarrillos siendo menores? El responsable es el dueño del bar, para empezar. Y no les diría nada, además, porque yo soy una de esas profesoras idiotas que ellas decían y que bastante tengo con estar horas diciendo lo mismo en mi trabajo a todo ese montón de adolescentes llenos de hormonas y de locura; cuando salgo, me relajo y que el mundo corra. Cada palo que aguante su vela.
Por otra parte, pienso que estaban haciendo el idiota como corresponde a su edad. Si no son completamente imbéciles, algún día se acordarán con vergüenza de sus cosas y tardarán un poco en reconciliarse con las adolescentes que fueron. Es una de las labores de la madurez.

Anónimo dijo...

Querido Cripto. Es la primera vez que entro en tu blog y he de reconocer que me ha impresionado tu marcada y reiterativa visión apocalíptica de la sociedad. No es que sea malo, simplemente denota inteligencia.
Pero no te confundas, tú también eres parte de tu propio grupo "antisocial" y por lo tanto, te conviertes en un ser social de una sociedad minoritaria... no sé si me explico.
Lo que vengo a decir es que es imposible escapar del ser social, cosa que resulta frustrante, pero empíricamente cierta.
La diferencia estriba en que hay grupos con más gente y otros con menos, pero aún así seguimos siendo masa, cada uno de nuestro mundo. Nadie nunca caminó solo.
Aradia.

Cripto dijo...

Tienes razón, pero con un sentido diferente:

No soy un individuo "antisocial" porque vivo entre la sociedad, entre sus gentes y costumbres..

El término "grupo" lo veo también ambiguo porque por supuesto pertenezco a muchos, pero es frustante que no haya "personas" capaz de ver las cosas como Yo, de ese modo -creo- que todos tenemos sentimientos propios, luego vivimos en una sociedad plural pero no del todo, nos condicionan en conjunto muchos valores y miedos, muchos deseos e intereses, eso es lo que afirmo que está "mal" (moral y físicamente).

Una "persona" libre debería poder elegir y cambiar el mundo con sus manos, de esa manera la libertad no es coartada y el individuo puede desarrollarse espiritualmente.

Pero qué sería de la estructura y organización de la sociedad sin un control social... nada.

Saludos

Anónimo dijo...

Querido cripto. Gracias por la respuesta. Difiero en tu argumentación, aunque quizá, y como dices, se base más en la operatividad de los conceptos que en la teoría en sí. Hace tiempo que deseché aquello de "las utopías están hechas para caminar". Aún así, alabo tu volutad de querer "cambiar el mundo con tus manos". Enhorabuena por tu blog. Un saludo. Aradia

Sade dijo...

Es la adolescencia que, lamentablemente impera hoy en esta sociedad nuestra. La culpa es de padres demasiado tolerantes y de una libertad excesiva. El futuro parece ser que está en sus manos... en fin.
Saludos.